Proceso de paso del fármaco a la circulación sistémica: Es el mecanismo mediante el cual un medicamento administrado atraviesa las barreras fisiológicas para llegar a la sangre, permitiendo su efecto terapéutico (Becerril Vega, 2023).
Velocidad de absorción: Se refiere a la rapidez con la que un fármaco pasa del sitio de administración a la circulación sistémica, determinando qué tan rápido se inicia su efecto (Becerril Vega, 2023).
Cantidad absorbida: Es la cantidad de fármaco que atraviesa las barreras fisiológicas y llega a la circulación, influyendo en la duración del efecto del medicamento (Becerril Vega, 2023).
Movimiento de moléculas a través de barreras: Incluye el paso de moléculas por las interfases agua-lípido exterior, capa lípido-lípido de la pared celular y lípido-agua interior, mediante mecanismos como difusión pasiva, facilitada y transporte activo (Becerril Vega, 2023).
Difusión paracelular y transcelular: Son vías principales de paso de moléculas a través de las membranas celulares; la paracelular ocurre entre las células, y la transcelular atraviesa las células mediante difusión o transporte mediado (Becerril Vega, 2023).
El proceso de absorción de un fármaco depende de la anatomía y funciones fisiológicas del organismo, las propiedades fisicoquímicas del fármaco y su formulación. La velocidad de absorción determina la rapidez con la que se presenta el efecto, mientras que la cantidad absorbida influye en la duración del mismo. La atraversía de las barreras fisiológicas implica el movimiento de moléculas a través de las interfases agua-lípido exterior, capa lípido-lípido y lípido-agua interior, mediante mecanismos principales: difusión pasiva, facilitada y transporte activo. La difusión puede ser paracelular, que pasa entre las células, o transcelular, que atraviesa las células, dependiendo del tamaño del compuesto y la presencia de transportadores específicos. La difusión pasiva es a favor del gradiente de concentración, no saturable y no requiere energía, mientras que la facilitada y el transporte activo son mediadas por proteínas y pueden ser saturables, con el transporte activo en contra del gradiente y dependiente de ATP. La comprensión de estos mecanismos es fundamental para predecir la biodisponibilidad y optimizar la formulación de medicamentos (Becerril Vega, 2023).
El proceso de absorción de un fármaco es un mecanismo complejo que involucra la interacción de propiedades fisiológicas, químicas y estructurales, donde la velocidad y cantidad de moléculas que cruzan las barreras fisiológicas determinan la eficacia y duración del efecto terapéutico.
Anatomía y funciones fisiológicas que afectan absorción: Se refieren a las características estructurales y funcionales del tracto gastrointestinal, como la superficie de absorción, la motilidad y la secreción, que influyen en la cantidad y velocidad de absorción de un fármaco (Dahlgreen, 2018).
Propiedades fisicoquímicas del fármaco que influyen en absorción: Incluyen aspectos como la solubilidad, liposolubilidad, grado de ionización y tamaño molecular, que determinan la capacidad del fármaco para disolverse y atravesar las membranas biológicas (Padhye, 2020).
Formulación farmacéutica: Es la composición y estructura del medicamento (por ejemplo, tabletas, cápsulas, grageas) que afecta la disolución, liberación y, en consecuencia, la absorción del principio activo (Padhye, 2020).
La absorción de fármacos está condicionada por la anatomía y fisiología del tracto gastrointestinal, incluyendo la superficie de absorción aumentada por pliegues, vellos y microvellos, que multiplican en 600 veces la superficie disponible (Dahlgreen, 2018). La motilidad intestinal y las secreciones también influyen en el tiempo de contacto del fármaco con la mucosa, afectando su absorción. La formulación farmacéutica puede modificar significativamente la velocidad y cantidad de fármaco absorbido, por ejemplo, mediante recubrimientos entéricos que retrasan la liberación hasta el intestino (Padhye, 2020). Además, las propiedades fisicoquímicas, como la liposolubilidad y la ionización, determinan la permeabilidad a través de las membranas, siendo cruciales para la eficacia del proceso de absorción (Padhye, 2020).
La absorción de un fármaco está determinada por la interacción entre las características fisiológicas del tracto gastrointestinal, las propiedades fisicoquímicas del principio activo y la formulación farmacéutica, que en conjunto influyen en la velocidad y cantidad de fármaco que llega a la circulación sistémica.
Vía oral: Administración de medicamentos por la boca, que pasa por el tracto gastrointestinal y requiere absorción a través de las barreras intestinales para llegar a la circulación sistémica. La velocidad de absorción depende del vaciamiento gástrico, disolución y permeabilidad (Becerril Vega, 2023).
Vía sublingual o bucal: Administración del fármaco debajo de la lengua o en la mucosa bucal, permitiendo una absorción rápida a través de la mucosa oral sin pasar por el tracto gastrointestinal, logrando llegada directa a circulación sistémica (Becerril Vega, 2023).
Vía rectal: Administración de medicamentos en el recto, donde el fármaco puede absorberse a través de la mucosa rectal, evitando parcialmente el metabolismo de primer paso y permitiendo una absorción relativamente rápida y eficiente (Becerril Vega, 2023).
Vía parenteral intramuscular: Administración del fármaco mediante inyección en el músculo, permitiendo una absorción rápida y controlada, con paso directo a la circulación sistémica sin atravesar el tracto gastrointestinal (Becerril Vega, 2023).
Vía subcutánea: Administración del medicamento por inyección en el tejido subcutáneo, con absorción más lenta que la intramuscular, pero también directa a la circulación sistémica, útil para fármacos de liberación prolongada (Becerril Vega, 2023).
Vía intravenosa: Administración del fármaco directamente en la circulación sanguínea, logrando una llegada inmediata y completa a la circulación sistémica, sin barreras de absorción, permitiendo un control preciso de la dosis y efecto (Becerril Vega, 2023).
Las vías enterales (oral, sublingual/bucal y rectal) implican atravesar barreras fisiológicas del aparato digestivo o mucosas, por lo que la absorción puede ser influenciada por factores como el vaciamiento gástrico, la disolución del fármaco y la permeabilidad de las membranas (Becerril Vega, 2023). La vía oral es la más utilizada por su conveniencia, pero su eficacia puede verse afectada por el pH gástrico, presencia de alimentos y metabolismo de primer paso. La vía sublingual o bucal permite una absorción rápida y evita el metabolismo hepático inicial, siendo útil en situaciones donde se requiere efecto inmediato. La vía rectal, aunque menos común, es útil en pacientes con dificultades para deglutir o en emergencias, ofreciendo una absorción parcial que puede evitar el metabolismo hepático de primer paso. Las vías parenterales (intramuscular y subcutánea) ofrecen una absorción más rápida y controlada, siendo ideales para fármacos que requieren una acción rápida o en casos donde la vía oral no es viable. La vía intravenosa proporciona la llegada más rápida y completa a la circulación, siendo fundamental en situaciones de emergencia o administración de fármacos que requieren un control preciso de la dosis y efecto.
Las vías de administración determinan la rapidez y eficiencia con la que un fármaco llega a la circulación sistémica, siendo las vías enterales más influenciadas por factores fisiológicos, mientras que las vías parenterales ofrecen una absorción más rápida y controlada, con la intravenosa como la más inmediata.
Difusión pasiva: mecanismo de transporte en el que las moléculas cruzan la membrana celular a favor de un gradiente de concentración, sin requerir energía y sin saturabilidad, siendo no mediada por proteínas (Padhye, T, 2020). Es no saturable y proporcional a la concentración del fármaco.
Difusión facilitada: proceso mediado por proteínas transportadoras específicas que facilitan el paso de moléculas a favor de un gradiente de concentración, sin requerir energía metabólica, y es saturable y específica (Padhye, T, 2020). Ejemplo: transportadores de glucosa GLUT1-GLUT5.
Transporte activo: mecanismo que permite el paso de moléculas en contra de un gradiente de concentración, dependiente de energía proveniente del ATP, y es saturable y específico, requiriendo acarreador (Padhye, T, 2020). Ejemplo: absorción de nutrientes como la levodopa.
La mayoría de la absorción de fármacos ocurre por difusión pasiva, que es a favor del gradiente de concentración y no saturable, siendo la permeabilidad dependiente del coeficiente de difusión, área de superficie y gradiente de concentración (Ley de Fick). La difusión puede ser paracelular o transcelular, dependiendo del compuesto y su tamaño molecular.
La difusión facilitada incrementa la absorción de fármacos con baja liposolubilidad, mediada por proteínas transportadoras específicas, sin requerir energía, pero es saturable y puede ser inhibida por competencia entre sustratos.
El transporte activo permite que las moléculas crucen en contra de un gradiente, siendo dependiente de energía metabólica (ATP) y saturable, con alta especificidad estructural y competencia por sitios de unión. Es fundamental para la absorción de nutrientes y ciertos fármacos como la levodopa y la riboflavina.
La permeabilidad a través de la membrana se puede evaluar mediante coeficiente de partición lípido-agua (log P), membranas artificiales (PAMPA), cultivos celulares (línea Caco-2) y estudios en animales (perfusión intestinal de rata). La permeabilidad es el paso limitante en la absorción.
La absorción de fármacos mediante difusión pasiva, facilitada o activa depende de sus propiedades fisicoquímicas y de la interacción con proteínas transportadoras, siendo la difusión pasiva el mecanismo predominante, mientras que la facilitada y activa son esenciales para moléculas específicas o en condiciones particulares.
Transportador PEPT1 | Transportador de oligopéptidos | Es una proteína que facilita la absorción de oligopéptidos en el intestino, permitiendo el transporte mediado por acarreador de péptidos pequeños (Padhye, T, 2020).
Transportador OATP3 | Transportador de aniones orgánicos | Es un sistema de transporte que permite la entrada de aniones orgánicos, como ciertos fármacos y metabolitos, en las células intestinales, mediante transporte mediado por acarreador (Padhye, T, 2020).
Transportador OCT1 | Transportador de cationes orgánicos | Proteína que facilita la absorción de cationes orgánicos, incluyendo fármacos como la levodopa, mediante transporte mediado por acarreador dependiente de energía (Padhye, T, 2020).
Transportadores CNT | Transportadores de nucleósidos (purina y pirimidina) | Sistemas que permiten la entrada de nucleósidos, como la adenina (purina) y la uracilo (pirimidina), mediante transporte mediado por acarreador, crucial en la absorción de nutrientes y fármacos (Padhye, T, 2020).
Proteína MDR1 (Glicoproteína P) | Transportador de eflujo | Proteína de la familia MDR que expulsa fármacos y toxinas desde las células, reduciendo la absorción intestinal y protegiendo contra sustancias potencialmente dañinas (Padhye, T, 2020).
Los transportadores intestinales como PEPT1, OATP3, OCT1, CNT y MDR1 desempeñan roles fundamentales en la absorción y eliminación de fármacos, determinando su biodisponibilidad y potenciales interacciones, por lo que su estudio es esencial en el diseño y uso racional de medicamentos.
Difusión pasiva: Movimiento de moléculas a favor de un gradiente de concentración, sin requerir energía, permitiendo que las moléculas atraviesen la membrana celular solo si están en solución (Padhye, T, 2020). Solo el fármaco no ionizado puede difundirse a través de la membrana mediante este mecanismo.
Teoría de pH-partición: Solo el fármaco en forma no ionizada puede atravesar la membrana celular por difusión pasiva. La relación entre pH y la forma ionizada o no ionizada del ácido o base débil determina su absorción (pKapH log). Los ácidos y bases débiles se absorben mejor en su forma no ionizada.
Coeficiente de partición lípido/agua (log P): Medida de liposolubilidad de un fármaco, que indica su capacidad para atravesar membranas lipídicas. Un valor mayor a 1 sugiere alta liposolubilidad y, por ende, mayor permeabilidad (Padhye, T, 2020).
Difusión facilitada: Mecanismo mediado por proteínas transportadoras que incrementa la absorción de fármacos con baja solubilidad en lípidos, sin requerir energía y siendo saturable. Ejemplos incluyen transportadores de glucosa y vitaminas (Padhye, T, 2020).
Difusión paracelular y transcelular: La difusión puede ocurrir entre las células (paracelular) o a través de las células (transcelular). La difusión paracelular es negligible para compuestos con PM mayor a 200, siendo más relevante la transcelular para estos casos (Padhye, T, 2020).
La difusión pasiva es el mecanismo principal de absorción de fármacos, dependiendo de la presencia en solución y de la liposolubilidad del compuesto. Solo los fármacos en forma no ionizada pueden atravesar la membrana por este mecanismo, siguiendo la teoría de pH-partición (pKapH log).
La permeabilidad de un fármaco a través de la membrana está relacionada con su coeficiente de partición lípido/agua (log P). Valores mayores a 1 indican mayor liposolubilidad y, en consecuencia, mejor capacidad de difusión pasiva.
La difusión facilitada permite que fármacos con baja liposolubilidad sean absorbidos eficientemente mediante proteínas transportadoras, sin requerir energía, pero con capacidad de saturarse y competencia por sitios de unión.
La difusión puede ocurrir por vía paracelular, entre las células, o transcelular, atravesando las células. Para compuestos con PM mayor a 200, la difusión paracelular es prácticamente insignificante, siendo predominante la transcelular.
La difusión facilitada es mediada por transportadores específicos, como GLUT1 para glucosa o transportadores de vitaminas, y es saturable, dependiente de la presencia de estos acarreadoras.
La absorción de fármacos por difusión pasiva y facilitada depende de su estado de ionización, liposolubilidad y la presencia de transportadores específicos. La comprensión de estos mecanismos es esencial para predecir la permeabilidad y la eficiencia de absorción de diferentes medicamentos.
Ley de Fick (no especificado autor): describe la difusión de moléculas a través de una membrana, estableciendo que el flujo de difusión es proporcional al coeficiente de difusión, la superficie de área, la diferencia de concentración y inversamente proporcional al grosor de la membrana.
Coeficiente de difusión: parámetro que mide la facilidad con la que una molécula atraviesa una membrana, influido por la liposolubilidad y el tamaño molecular, determinando la rapidez de difusión según la Ley de Fick.
Paso limitante: proceso o factor que restringe la velocidad total de absorción de un fármaco, en este caso, la permeabilidad a través de la membrana, que depende de la capacidad del fármaco para cruzar las barreras biológicas.
Factores que afectan la permeabilidad: incluyen el gradiente de concentración, área superficial disponible, liposolubilidad y grado de ionización del fármaco, todos influyen en la eficiencia del paso a través de la membrana.
El paso limitante para la absorción de fármacos es la permeabilidad a través de la membrana, que puede ser evaluada mediante la Ley de Fick, la cual relaciona el flujo de difusión con el coeficiente de difusión, la diferencia de concentración, el área de superficie y el grosor de la membrana (Padhye, T, 2020). La permeabilidad está condicionada por factores como el gradiente de concentración, que impulsa la difusión; el área superficial, que determina la cantidad de membrana disponible; la liposolubilidad, que facilita el paso de moléculas a través de la bicapa lipídica; y el grado de ionización, que afecta la capacidad del fármaco para cruzar la membrana en su forma no ionizada. La comprensión de estos factores permite predecir y optimizar la absorción de diferentes fármacos.
La permeabilidad a través de la membrana, regulada por la Ley de Fick y los factores que la afectan, es el paso limitante principal en la absorción de fármacos, determinando la velocidad y eficiencia con la que estos alcanzan la circulación sistémica.
Coeficiente de partición lípido-agua (log P): Es una medida que indica la liposolubilidad de un compuesto, calculado como el logaritmo de la relación de concentración del fármaco en un sistema de fases lipídica y acuosa. Un valor mayor a 1 sugiere alta permeabilidad (Padhye, T, 2020).
Membranas artificiales (PAMPA): Análisis de permeabilidad desarrollado por Hoffman-LaRoche, que utiliza microplacas con filtros cubiertos de fosfolípidos para simular la membrana intestinal. Permite evaluar la capacidad de un fármaco para cruzar barreras similares a las biológicas (Padhye, T, 2020).
Cultivos celulares (línea Caco-2): Modelo in vitro basado en células humanas que, al diferenciarse, forman monocapas que simulan la mucosa intestinal, expresando transportadores y enzimas, y permitiendo evaluar la permeabilidad y absorción de fármacos (Padhye, T, 2020).
Estudios en animales (perfusión intestinal de rata): Método in vivo que consiste en perfundir segmentos del intestino de ratas para medir directamente la absorción de fármacos, proporcionando datos cercanos a condiciones fisiológicas (Padhye, T, 2020).
Métodos in silico: Técnicas computacionales que predicen la permeabilidad basándose en relaciones estructura-actividad, como la regla de Lipinski, que relaciona propiedades moleculares con la absorción potencial del fármaco (Padhye, T, 2020).
La permeabilidad de un fármaco se puede determinar mediante diferentes métodos, cada uno con ventajas y limitaciones. Los modelos in vitro, como PAMPA y cultivos celulares, permiten evaluar la capacidad de cruzar membranas sin necesidad de estudios en vivo, facilitando la predicción de la absorción intestinal (Padhye, T, 2020).
La regla de Lipinski es una herramienta in silico que ayuda a predecir la permeabilidad y absorción, estableciendo criterios como peso molecular menor a 500 y log P menor a 5, que correlacionan con buena permeabilidad (Padhye, T, 2020).
Los estudios en animales, como la perfusión intestinal de rata, ofrecen datos más fisiológicos y permiten observar la influencia de transportadores y enzimas en la absorción, complementando los modelos in vitro y las predicciones in silico (Padhye, T, 2020).
El coeficiente de partición lípido-agua (log P) es fundamental para estimar la liposolubilidad y, por ende, la capacidad de permeabilidad del fármaco a través de membranas biológicas (Padhye, T, 2020).
La evaluación de la permeabilidad de un fármaco mediante métodos como PAMPA, cultivos celulares, estudios en animales e in silico, permite predecir su absorción intestinal y optimizar su desarrollo farmacéutico, reduciendo la necesidad de estudios in vivo extensos.
Sistema de clasificación biofarmacéutica (SCB): Marco científico que categoriza los fármacos según su solubilidad acuosa y permeabilidad intestinal, para predecir su comportamiento en absorción y facilitar la exención de estudios de biodisponibilidad y bioequivalencia (Padhye, T, 2020).
Clase I: Fármacos con alta solubilidad y alta permeabilidad intestinal, lo que permite una rápida y completa absorción, generalmente con biodisponibilidad absoluta >85 % y log P > 1.
Clase II: Fármacos con baja solubilidad y alta permeabilidad, donde la limitante en la absorción es la solubilidad, pero la permeabilidad no es un problema; requieren formulaciones que mejoren la disolución.
Clase III: Fármacos con alta solubilidad y baja permeabilidad, en los que la absorción está limitada por la permeabilidad intestinal, pero la solubilidad no representa un obstáculo.
Clase IV: Fármacos con baja solubilidad y baja permeabilidad, presentando las mayores dificultades para su absorción, y generalmente requieren estrategias específicas para mejorar su biodisponibilidad.
Criterios para alta solubilidad y alta permeabilidad:
El sistema SCB se basa en la relación entre solubilidad y permeabilidad para clasificar los fármacos y predecir su comportamiento en la absorción oral. La clasificación ayuda a determinar cuándo un medicamento puede exentar estudios de biodisponibilidad y bioequivalencia, especialmente en formulaciones de liberación inmediata (Padhye, T, 2020). La Clase I, por ejemplo, presenta condiciones ideales para una absorción eficiente, permitiendo reducir estudios clínicos y acelerar el desarrollo farmacéutico. La evaluación de solubilidad se realiza mediante la medición en soluciones acuosas de diferentes pH, y la permeabilidad se estima a través de métodos como el coeficiente de partición (log P) y estudios in vitro o in vivo. La correcta clasificación permite optimizar formulaciones y prever posibles problemas de absorción, además de facilitar la regulación y aprobación de medicamentos.
El sistema de clasificación biofarmacéutica (SCB) es una herramienta clave para predecir la absorción de fármacos, facilitando la exención de estudios de biodisponibilidad en casos de alta solubilidad y permeabilidad, y guiando el desarrollo de formulaciones eficaces y seguras.
Factores que afectan disolución y solubilidad del fármaco: Variables que influyen en la capacidad del fármaco para disolverse en los fluidos gastrointestinales, incluyendo propiedades fisicoquímicas, pH, secreciones y condiciones ambientales (Shargel y Yu, 2016).
Importancia de disolución rápida para absorción: La velocidad con la que un fármaco se disuelve en los líquidos gastrointestinales determina qué tan rápidamente puede ser absorbido, afectando la rapidez del efecto terapéutico. Una disolución rápida favorece una absorción eficiente (Shargel y Yu, 2016).
Relación entre solubilidad, disolución y permeabilidad en absorción: La solubilidad del fármaco en agua y su capacidad para disolverse son esenciales para que pueda atravesar las membranas biológicas. La permeabilidad, en cambio, determina qué tan fácilmente el fármaco pasa de la luz intestinal a la circulación sistémica. La buena absorción requiere alta solubilidad, disolución adecuada y permeabilidad suficiente (Padhye, 2020).
Influencia de pH y secreciones gastrointestinales en solubilidad: El pH del medio gastrointestinal y las secreciones como bilis y jugos pancreáticos modifican la solubilidad del fármaco. Ácidos y bases débiles cambian su grado de ionización en diferentes pH, afectando su solubilidad y, por ende, su absorción (Shargel y Yu, 2016).
Efecto de alimentos y temperatura en disolución y absorción: La ingesta de alimentos puede retardar o aumentar la disolución del fármaco, dependiendo de su naturaleza. La temperatura también influye en la velocidad de disolución, siendo mayor a temperaturas elevadas. Estos factores modifican la biodisponibilidad y la rapidez de absorción (Shargel y Yu, 2016).
La disolución rápida es fundamental para que un fármaco pueda ser absorbido eficientemente en el tracto gastrointestinal, especialmente en formas farmacéuticas sólidas de liberación inmediata (Shargel y Yu, 2016).
La solubilidad del fármaco en agua y su capacidad para disolverse en los fluidos gastrointestinales dependen de su coeficiente de partición lípido/agua (log P), el pH del medio y su grado de ionización (Padhye, 2020).
La relación entre solubilidad, disolución y permeabilidad determina la clasificación biofarmacéutica del fármaco. Un fármaco con alta solubilidad y permeabilidad (Clase I) generalmente presenta una absorción eficiente, mientras que uno con baja solubilidad puede tener una absorción limitada (Sistema de clasificación biofarmacéutico).
El pH gastrointestinal varía a lo largo del tracto, afectando la ionización y, por tanto, la solubilidad del fármaco. Ácidos débiles son mejor absorbidos en un pH ácido, bases débiles en pH alcalino (Shargel y Yu, 2016).
Las secreciones gastrointestinales, como bilis y jugos pancreáticos, contienen surfactantes y sales que pueden aumentar la solubilidad de ciertos fármacos lipofílicos, favoreciendo su absorción (Shargel y Yu, 2016).
La presencia de alimentos puede retardar la disolución y el vaciamiento gástrico, modificando la biodisponibilidad del fármaco. La temperatura también influye en la velocidad de disolución, siendo mayor a temperaturas elevadas (Shargel y Yu, 2016).
La disolución y solubilidad del fármaco, influenciadas por factores fisiológicos y ambientales, son determinantes clave en la eficiencia de su absorción y, en última instancia, en su eficacia terapéutica.
| Mecanismo de absorción | Características principales | Autor relevante |
|---|---|---|
| Difusión pasiva | No saturable, a favor del gradiente, no requiere energía, atraviesa membranas lipídicas | Becerril Vega, 2023 |
| Difusión facilitada | Mediadas por proteínas, saturable, no requiere energía, puede ir en contra del gradiente | Becerril Vega, 2023 |
| Transporte activo | Mediadas por proteínas, saturable, requiere ATP, puede ir en contra del gradiente | Becerril Vega, 2023 |
| Factores que influyen en la absorción | Características principales | Autor relevante |
|---|---|---|
| Anatomía y fisiología del tracto GI | Superficie aumentada, motilidad, secreciones | Dahlgreen, 2018 |
| Propiedades fisicoquímicas del fármaco | Solubilidad, liposolubilidad, ionización, tamaño molecular | Padhye, 2020 |
| Formulación farmacéutica | Recubrimientos, liberación controlada | Padhye, 2020 |
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1. ¿Cuál es la causa principal del paso limitante en la permeabilidad durante la absorción de un fármaco?
2. ¿Cuál es la función principal de las vías de administración en el proceso de absorción de medicamentos?
Mémorisez les concepts clés de Mecanismos y Factores de Absorción Farmacéutica avec 20 flashcards interactives.
Proceso de absorción — definición?
Paso del fármaco a la circulación sistémica.
Velocidad de absorción — qué?
Rapidez en que el fármaco entra en sangre.
Cantidad absorbida — qué?
Cantidad de fármaco que llega a circulación.
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